lunes, 29 de junio de 2015


     Pobre María Loneliness. La invitamos para hacerle una nota y, no sólo la entrevista fue un divagante cachondeo, sino que también la obligamos a quedarse como parte de la mesa hasta el fin del programa. Literalmente, ya que la sostuvo toda la noche porque se había roto una de las 4 patas. En fin, un monumento al aguante y una niña muy divertida que nos hizo más amena la velada. ¡Gracias, Mary!